lunes, 22 de noviembre de 2010

~ Ciel In Wonderland ~ (OVA I)

Bueno esta OVA se estreno el día 27 de Octubre junto con el lanzamiento del
DVD de Kuroshitsuji II

La historia trata de Ciel (el protagonista de la serie) en el famoso Pais de Las Maravillas~
Ciel representa obviamente a Alicia (xD)
y los demás personajes son:

Conejo: Sebastian
Gato sonriente: Grell
Reina corazon: Madan Red
Oruga: Lau
Sombrerero loco: Undertaker
Ratón: Elizabet
Entre otros...

Esta es solo la primera parte, la segunda sera estrenada el 23 de febrero del 2011~

Aquí la pueden descargar, yo mismo la subí esta en español y lo mejor~
un solo link!
(Si llega a fallar el link me avisan~)




[ Agradecimientos: Aino Fansub ]

lunes, 8 de noviembre de 2010

Los dientes chuecos son lindos~

Bueno... en Japon~


Lo mas seguro es que todos (otakus, frikis, lo que sea) hemos visto japoneses con los dientes chuecos, sin que esto sea algun problema, estrellas de cine, idols , estrellas porno, cantantes, presentadores de televisión, modelos, etc.
Existen muchos con los dientes chuecos y podemos encontrar aunque no lo crean, espectaculares o anuncios de TV que presenten pastas de dientes o cualquier otro producto para la boca, que muestre una japonesa, (eso si, hermosa) pero con los dientes chuecos sin ningun problema, pena o acomplejamiento, tener los dientes chuecos en Japon tiene un nombre: Yaeba


Bueno pero si ellos son famosos por que no se arreglan los dientes?
En Japon, tener los dientes chuecos no es un problema estetico, si no todo lo contrario, en especial en las chicas, tener los dientes chuecos es una sinonimo de juventud, inocencia y ternura, o en los chicos, algunos se ven sexys, e incluso, el Yaeba pudiera considerarse un fetiche, ya que abundan las revistas, videos pornograficos, y sitios web, dedicados enteramente al Yaeba, galerias sin fin de mujeres y hombres con los dientes chuecos.
Otro de los motivos para no preocuparse por los dientes chuecos, se supone que es porque los Japoneses son una sociedad respetuosa, ademas de considerarse de muy mala educacion quedarsele viendo a una persona, se considera que nuestro cuerpo es un templo, y como tal debe de conservarse lo mas natural posible
Sin embargo el gobierno japones ha lanzado varias campañas para que las japonesas acudan al dentista para corregir este problema. Pero la moda Yaeba sigue estando muy arraigada en la cultura del país, incluso se pueden encontrar revistas dedicadas a modelos con este tipo de dentadura.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Chatroulette...

Chatroulette es una pagina que últimamente se a vuelto muy famosa.
El concepto es simple, pones tu cámara y si lo que ves no te gusta das ''next'' casi nadie dura mucho tiempo hablando con nadie y la mayoría de las personas son tipos masturbándose hahahaha

Pero al parecer por la popularidad del sitio y buscando nuevas formas de promocionar las películas ahora The Last Exorcism puso una especie de vídeo en el chat para engañar a los que andan de ociosos hahaha, me dio risa las reacciones y la originalidad de la campaña.


jueves, 4 de noviembre de 2010

El asesinato de Junko Furuta~

Existen muchos blogs donde hablan de los típicos asesinos seriales (como Albert Fish, Ted Bundy, John Wayne Gacy, Aileen Wuornos por mencionar los mas famosos) y sobre sus victimas, pero creo que este es de los casos mas impactantes que eh leído, resulta increíble de creer la brutalidad y como logro sobrevivir tanto tiempo!.

Junko Furuta nació en 1972 en Saitama, prefectura de Misato (Japón). Hija de una familia de trabajadores japoneses, su humilde origen no le impidió sobresalir en las diversas actividades que realizaba. Era una estudiante destacada y cultivaba un amplio número de amistades entre sus compañeras de colegio y algunos vecinos.
No era igual con sus compañeros; muchos de ellos guardaban resentimiento por Furuta, ya que era una chica sencilla que no participaba de algunas de las diversiones que ellos acostumbraban. No quería relacionarse sexualmente con ninguno de ellos, ni siquiera tenía novio, no consumía alcohol ni drogas, y no frecuentaba los sitios de diversión de los que ellos gustaban.

Uno de sus compañeros de colegio era Miyano Hiroshi, de dieciocho años, quien sentía una fuerte atracción no correspondida por Junko Furuta. Hiroshi además era un joven miembro de bajo nivel de la Yakuza, la temible Mafia Japonesa. Nadie se metía con él, ni en el colegio ni afuera de él, pues tenía fama de violento.

El 22 de noviembre de 1988, cuando Furuta tenía dieciséis años, Hiroshi y tres amigos suyos le dijeron que necesitaban hablar con ella en privado. Furuta accedió por temor y los cuatro estudiantes la subieron a un automóvil, llevándola a la casa de los padres de Minato Nobuharu, otro de los secuestradores, quien contaba con dieciséis años. Los otros dos plagiarios eran Jo Kamisaku, de diecisiete años, y Watanabe Yasushi, de diecisete años. Todos excepto Kamsaku eran originarios de Tokyo.

Una vez allí, los cuatro estudiantes amenazaron a Furuta: desde aquel momento, haría lo que ellos le ordenaran a la someterían a castigos. Furuta estaba aterrada. Lo primero que hicieron fue darle una golpiza, como castigo por no haber accedido a acompañarlos las veces que la habían invitado. Posteriormente, la desnudaron por completo, le tomaron fotografías y procedieron a violarla por turnos.


Para evitar una investigación policial, Hiroshi obligó a la chica a llamar a sus padres y fingir que había huido de casa, pero que se hallaba con "un amigo" y no corría peligro. Cuando los padres de Nobuharu se encontraban en casa, Furuta tendría que fingir que era su novia.
Los días comenzaron a transcurrir. La amistad de su hijo con Hiroshi, el estudiante miembro de la Yakuza, hizo que los padres decidieran no llamar a la policía para reportar que su hijo tenía secuestrada a una joven en su propio domicilio. Nobuharu ya ni siquiera fingía que Furuta era su novia.

Ella intentó escapar en varias ocasiones y le pidió ayuda a los padres de su secuestrador más de una vez, pero ellos no hicieron nada por temor a las amenazas de Hiroshi, quien presumía de poder utilizar sus contactos en la Yakuza para matar a cualquiera que tratase de intervenir.
El cautiverio de Furuta duraría cuarenta y cuatro días. Sin excepción, todos los días fue violada por uno o más de sus captores. Luego, Hiroshi comenzó a llevar a otros miembros de bajo nivel de la Yakuza, quienes también violaron anal y vaginalmente a Furuta. Durante el tiempo que duró su secuestro, fue violada en más de quinientas ocasiones por más de cien hombres.

Las violaciones, documentadas por los criminales



Furuta se convirtió en un juguete viviente. Era obligada a permanecer la mayor parte del tiempo desnuda. Tenía que masturbarse delante de sus captores o de los hombres que ellos llevaban allí, para ofrecer un espectáculo mientras bebían cerveza y antes de que procedieran a violarla. En una ocasión, fue violada por doce hombres en un mismo día.
Hiroshi y sus amigos le introducían toda clase de objetos en la vagina y el ano, incluidas una botella y una barra de hierro que le causo severas lesiones. Casi no le daban de comer y estaba desnutrida y deshidratada. Cuando les pidió comida y agua, la obligaron a comer cucarachas vivas y a beber su propia orina. Todo el tiempo documentaron su tortura mediante una cámara fotográfica; las imágenes servirían como pruebas durante el juicio.
A lo largo de su cautiverio, fue torturada todos los días de formas muy diversas. Las golpizas ocurrían a cada momento. Los cuatro orinaban encima de ella. En una ocasión, le introdujeron un fuego pirotécnico en el ano y lo encendieron, causándole severas quemaduras.

La golpearon con palos de golf. La amarraron de pies y manos, la pusieron boca arriba y le arrojaron pesas en el estómago. La colgaron del techo y usaron su cuerpo como saco de arena para practicar el boxeo. Le azotaron la cara contra el piso de cemento. Le rompieron todos los huesos de una de las manos a pisotones. Le introdujeron tijeras y pinchos para pollo rostizado en la vagina y le causaron un desgarramiento. La metieron por horas en un congelador. Le quemaron los párpados con cera caliente. Le clavaron docenas de agujas de coser en los pechos. Un día en que intentó llamar a la policía y fue sorprendida, la quemaron con cigarrillos en la vagina y le aplicaron la llama de encendedores en el clítoris como castigo. Otro día que quiso escaparse, tomaron unos alicates y le amputaron el pezón izquierdo.

Según las declaraciones uno de sus secuestradores tiempo después, sus lesiones eran tan graves que "le llevaba más de una hora arrastrarse escaleras abajo para ir al baño". No podía respirar por la nariz, pues la tenía rota. Cuando llevaba más de treinta y cinco días de cautiverio, estaba tan desnutrida y llena de heridas y lesiones, que ya no podía dominar sus esfínteres, ni tenerse en pie.
Cada vez que se orinaba, era castigada; en uno de los últimos días, le metieron un foco caliente en la vagina, el cual se rompió adentro. Su desesperación era tanto que cuando sus compañeros se negaron a dejarla ir, ella les suplicó que "la mataran y siguieran con su vida".
Pero nada valió. El 4 de enero de 1989, la obligaron a jugar almah-jong (un juego de tablero, parecido al solitario, donde el objetivo es eliminar piezas) con uno de ellos. Ella ganó la partida. Furiosos, los cuatro la golpearon salvajemente con una pesa de hierro. Le quemaron uno de los ojos con una vela encendida.

Después rociaron sus extremidades, tronco y rostro con combustible para encendedores y le prendieron fuego; ardió durante dos horas. Sus alaridos de dolor eran terribles y ellos se limitaron a burlarse de ella. Se le quemaron totalmente los ojos y quedó desfigurada. Cuando el fuego finalmente se consumió, los cuatro se pusieron a beber cerveza mientras observaban lo que quedaba de la chica, aún convulsionándose en el suelo. Su agonía duró cuatro horas más, mientras ellos seguían jugando al mah-jong y le gritaban burlonamente que “no exagerara”. Junko Furuta murió a causa de un shock.
Cuando se dieron cuenta de que estaba muerta, tomaron su cadáver, lo metieron en un bidón de metal y lo llenaron de cemento. Dejaron el tonel en Koto, Tokio. Fue encontrado poco después. La autopsia mostró las torturas a las que Furuta había sido sometida y los médicos hallaron rastros del semen de más de un centenar de hombres diferentes en su ano y vagina. Su familia fue notificada de inmediato; cuando su madre se enteró, cayó desmayada. Al recuperar la conciencia, quedó totalmente destrozada psicológicamente y nunca pudo reponerse.

Los acusados fueron condenados por secuestro y por provocar heridas que producen una muerte. Los padres de Junko Furuta ganaron además una demanda civil contra los padres de Nobuharu, obteniendo 50,000,000.00 de yenes. Pero de poco sirvió; los cuatro fueron excarcelados poco tiempo después, dado que eran menores de edad. Actualmente, los cuatro se encuentran libres; todos cambiaron sus nombres y se establecieron en otras partes de Japón. En 2010, Jo Kamisaku volvió a prisión, tras provocar una pelea con un joven de 27 años llamado Takatoshi Isono, a quien golpeó salvajemente y después metió por horas en la cajuela de un automóvil.